EL CONTINUUM DE MADUREZ

Psic. Carlos Adalid Posos Jaime

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Es importante enfatizar que todos los organismos que vivimos en manadas o todos aquellos animales que se crían en grupo o sociedad, desarrollan competencias para vivir en interdependencia al mismo tiempo que se fortalece la independencia. La interdependencia se puede considerar un estado de consciencia o una etapa de mayor evolución de las especies en este planeta.

Retomemos la primera etapa del continuum de madurez. En la primera parte de nuestra vida somos naturalmente dependientes de otros. Esta dependencia se da en aspectos físicos, mentales, emocionales y económicos.

En esa etapa pensamos como nuestros criadores nos han formado. Físicamente requerimos que se nos proporcione alimento y brinde seguridad. Emocionalmente condicionamos todas las emociones a lo que los demás hagan o dejen de hacer con relación a nosotros. Es este estado de dependencia emocional nuestra alegría esta en dependencia a las alegrías que generan nuestros familiares y la tristeza también se condiciona por los otros, por ejemplo si recibimos rechazo o algún trato descortés podemos llegar a sentirnos tristes.

Otro aspecto que está en dependencia emocional a otros, es nuestra valía, el valor que nos damos a nosotros mismos (el amor propio). Este poder apreciarse libre y limpiamente está en dependencia de los que ellos nos educan.

Y qué decir de la dependencia económica, en la etapa de dependencia no producimos ninguno de nuestros sustento.

Después, gradualmente, la misma naturaleza nos dirige hacia la independencia física, mental, emocional y económica. Cómo cualquier otro animal en este planeta tierra, nos hacemos cargo de nuestra persona lentamente. Con el paso de los años logramos la autonomía económica y la libertad de elegir, la libertad de pensamiento o la libertad de elegir con quien nos asociamos, entre otros. Todos estos son rasgos de independencia.

Un día sin proponértelo conscientemente la naturaleza nos dota de la fuerza y astucia para conseguir el alimento, la pareja, el techo y tu vestido. Sin embargo, a muchos esta independencia física y mental toma delantera y va separándose de la dependencia emocional. Un joven puede tener la fuerza, la inteligencia para generar su propio sustento, ser independientes económicamente, sin embargo, se hacen dependientes a las decisiones de sus progenitores y se mantienen en una zona de confort. Otro punto donde se separa la independencia física de la emocional son los jóvenes que responsabilizan a los adultos de sus fracasos, de sus sin sabores de la vida y de sus vidas en general.

La independencia emocional es una competencia que tienen las personas que han se han separado de la idea que necesitan a otros para ser felices y que son responsables de cómo reaccionar ante el juicio y señalamiento de otros. Están seguros de que sus emociones vividas en un día, en un año o en su vida independientemente del estado de ánimo de su esposo, esposa o jefes. Pueden decidir cómo van a vivir y disfrutar los próximos 10 años. Las personas emocionalmente independientes deciden vivir y aprender día a día, se esfuerzan por ser felices y en equilibrio con sus semejantes y entorno. Uno de los ejemplos más ilustrativos está en la película la vida es bella, donde el protagonista hace un realidad virtual para su hijo donde el niño busque la felicidad, el logro de objetivo, la supervivencia y el amor a pesar de las condiciones presentes a su alrededor.

Es indiscutible que cuando seguimos creciendo y madurando, tomamos cada vez más consciencia de que toda la naturaleza es interdependiente, de que existe un sistema ecológico que gobierna a todos los organismos vivos y también a la sociedad.

Laura Esquivel menciona que si los niños que crecen a tu alrededor o alrededor de tus hijos (en el vecindario, en la escuela o en el mismo país), son los que van a acompañar a tus hijos al colegio, al trabajo o estarán en las calles por donde circules. Si estos niños solo experimentan dolor, frustraciones, maltratos, son esos niños que en futuro van a ser ciudadanos que van a interactuar con otros a partir de dolor. Estos ciudadanos van a querer reclamarle a la vida lo que les ha negado y lo más probable es que ellos tendrán poca inteligencia emocional y reproduzcan un sistema de crianza basado en el dolor.

Cuando estamos conscientes de la interdependencia, sabremos que esos niños necesitan de ti para mejorar su condición de vida, que se les puede enseñar a convivir y a tener mejores perspectivas de logros o vida en familia y con tus acciones de bondad o altruismo les mostraras que vivir en sociedad es de los mejores logros de los humanos.

Cuando somos interdependientes descubrimos que los más altos logros de nuestra naturaleza tienen que ver con las relaciones con los otros. Que la vida humana también es interdependiente, hasta nuestro cerebro tiene reacciones favorables al convivir con otras personas mejorando nuestros anticuerpos y reacciona favorablemente al ayudar a otras personas. Enfatizamos, el altruismo hace que tu organismo genere endorfinas, el neurotrasmisor relacionado con la felicidad.

Aclaremos, la dependencia física (en el caso de las enfermedades o discapacidades) nada tiene que ver con la dependencia emocional, toda persona puede llegar a ser una persona emocionalmente independiente o interdependiente en el mejor de los casos.

Las siguientes declaraciones o frases están relacionadas con las personas que tienen dependencia emocional

Tú cuidas de mí;

Es tú responsabilidad
Yo soy así porque mis papás…
Lo que pasa es que cuando era chico…
Hazlo por mi… lo que debes hacer por mí.
Es tu culpa que yo …
Te culpo por mi vida
Te responsabilizo de lo que soy.
Es mi destino, así estaba escrito
Así somos en mi familia
Es mala suerte lo que tengo
… es que es verdad… Lo peor me sucede a mi.

Las personas dependientes necesitan de otros para conseguir lo que quieren.

La independencia emocional llega a ser un proceso más lento que la independencia física y se distorsiona fácilmente. Si estamos frente a una independencia ciega y exagerada voluntad, con ideas de capacidad absoluta para seguir adelante sin nadie. Tal vez un gran dolor o el miedo a padecerlo puedo generar una coraza de desapego o despersonalización que se llega a confundir con la independencia emocional… pero es tan solo otra cara de la dependencia emocional ya que esta falsa independencia llega a afecta a la persona que la viven y a los que le rodean.

Las personas emocionalmente dependientes, evitan o se les dificulta el reconocer el mérito propio y la responsabilidad sobre sus vidas en general. El desarrollo de la independencia emocional se distorsiona y enlentece debido a que durante mucho tiempo somos dependientes y emocionalmente quedamos condicionados. Es mucho el tiempo que hemos creído que los padres son los responsables de darnos alimento, casa, ropa, educación, hacernos felices, etc. Que se ha convertido en una forma de entender e interpretar la interrelación que mantenemos con ellos y con otras personas que nos rodean.

Tú tienes que darme… Regálame un coche… me tienes que mantener o pagar…

Si los papás son económicamente activos y tienen ingresos económicamente solventes, es fácil que caiga en el rol de proveedor y el hijo se coloca en la cómoda posición de dependiente. Ambos, padres e hijos son influidos por una economía consumista y por suplir las carencias de tiempo, atención o compromiso.

Esta situación coloca a los jóvenes en una zona de confort.

¿Cómo se genera esa distorsión en la mente de los hijos?. ¿Cómo se va haciendo creer a los hijos que somos otros los responsables de lo que le pasa? y por ende de otros depende que salgan bien las cosas. Algunas frases que se ocupan en la educación o interacción con ellos durante su infancia:

Hijo esta es tu casa,
Es tu pantalla,
No le hagas caso está loco
La sirvienta te tiene que dar… solo pídele y si no me dices
Todo lo que hago es para ti
¿La mesa te pegó?.., mesa mala
Tu mamá te lo tiene que hacer y si no me avisas.
Para eso está tu papá
Para eso trabajo para comprarte todo lo que necesitas
Mi corazón es tuyo
Tú eres mi vida
Sin ti no viviría
No puedo seguir
Sin ella no vale la vida

Estas expresiones mantienen oculto un estado de dependencia emocional de los adultos. Por ello el sentido y dirección de sus vidas las ponen a disposición del infante… Como lo expresara Louise Hay “somos víctimas de víctimas”.

Por naturaleza los padres requieren ir generando independencia en los hijos y estos, pelearan para estar en la posición más cómoda. Entre los beneficios de la libertad y de la dependencia, por ellos en casa de los padres los hijos tienden a imponer sus propias reglas. Esta lucha de poder es durante toda la infancia y adolescencia. Pero muchas veces esa búsqueda de la independencia es insuficiente ante los beneficios del confort de vivir a cuesta de los padres y de las ganancias de estar estudiando.

Durante la adolescencia se intensifican la lucha de los jóvenes por imponer sus ideas y su forma de organización entre la libertad y la dependencia. Por ello llegan a enfrentar a los padres y seguirán ejerciendo todo tipo de presión, chantaje o conductas para que se mantenga el orden y beneficios conocidos de la dependencia y ganar la libertad... Actúan como un rey en plena conquista de territorios aledaños. Ningún rey va a iniciar una guerra y estar dispuesto a perder lo que ya ha ganado.

Otras características de las personas emocionalmente dependientes:

1. La seguridad personal, sus éxitos y logros provienen del esfuerzo, el respaldo o impulso de otros.
2. En grupos de su edad se pueden llegar a desestabilizarse y se concentra en agradar a las personas que él o ella considera importantes. Intelectualmente dependen de los integrantes del equipo para pensar por él y le resuelvan los problemas de su vida.
3. Si su dependencia también es económica exclamará: le pediré… mí papá o mí mamá nos da…

Pero el problema de la dependencia es una cuestión de madurez personal que tiene poco que ver con las circunstancias. Incluso en mejores circunstancias aumenta la inmadurez y la dependencia de muchas personas, jóvenes o adultos.

Nunca se trata de la frecuencia del amor que los padres den a los hijos… nunca es el amor o la falta de él. Es una lucha personal (y la clasifico como lucha porque implica enfrentar el dolor) que todos llevamos a cabo en esta vida… algunos antes, otros después, sin formulas perfectas… mi abuelo diría “es una combinación entre amor y disciplina”.

El amor te da independencia e interdependencia

La dependencia tiene que ver con el miedo… el miedo a ser libres, a fracasar o el miedo al miedo.

Las personas sumamente dependientes o independientes difícilmente pueden entender o percibir la condición en que se encuentran y los efectos negativos que estas posturas conllevan en los adultos. Ellos creen que así son, y su juicio es el único válido, sin embargo es parte de nuestra naturaleza el cambio y el poder cambiar a voluntad personal.

Ahora hablaremos de la Independencia Emocional

Las personas independientes consiguen lo que quieren gracias a su propio esfuerzo, y sobre todo a sus creencias de poder hacer las cosas y responsabilizarse de sus decisiones.

Cohen menciona que la independencia describe a las personas que viven bajo el paradigma del yo:

yo puedo hacerlo,

· Yo soy responsable,
· Yo decido
· Yo quiero
· A nadie le tengo que pedir algo
· Yo me basto a mí mismo,
· Yo puedo elegir.
· Yo soy responsable de lo que me sucede y de las consecuencias de mis decisiones.
· Yo quiero y voy…

En un video muy corto de superación personal Tony Melendez lo describe muy sanamente “Yo quiero, yo puedo… yo voy hacerlo” y esa combinación de pensamiento positivo “yo puedo”, reforzado con la energía que proviene de las emociones “yo quiero” y el sello de distinción de los valores como la responsabilidad y perseverancia “Yo voy hacerlo”. Es un programa perfecto de superación.

Físicamente Las personas independientes pueden desenvolverse por sus propios medios.

Mentalmente: los jóvenes independientes hacen planes y son persistentes para cumplirlos. Pueden crear sus propios pensamientos y hacerse responsables de sus declaraciones, pasar de un nivel de abstracción, análisis, juicio a otro de aplicación y resolución de problemas. Pueden pensar de modo creativo y analítico, organizar y expresar sus pensamientos de manera comprensible.

Emocionalmente, su propio interior les proporciona las pautas a seguir. Su sentido del mérito no está en función de que guste a otros o de que le traten bien, agrade o busque un bien común. Sino de sus decisiones personales. Son perseverantes en el cumplimiento de sus metas o sueños. Muestran seguridad al desplazarse e interactuar en ámbitos diferentes.

· Aprenden de las personas con que interactúan.
· Aprenden de las circunstancias.
· Aprenden de sus errores.
· Lloran, reconocen el dolor de la frustración y se levantan.

Se requiere enfatizar que las personas durante la adolescencia se pasan de un lugar a otro a conveniencia, y se colocan en la posición que le ofrezca mayores beneficios… por un lado pueden ser independientes y en otro ámbito sumamente dependientes.

La independencia también puede generar una falsa idea si nos establecemos en ella por mucho tiempo. Podemos llegar a creer que es infalible. Esto debido a que es el paradigma social anglo-consumista que la coloca en un trono a la independencia.

El liderazgo de una persona es una ilusión de la independencia. Los líderes extremos independientes pueden identificarse solos en su felicidad o en su desgracia. Producto de actos egoístas, abandonan sus matrimonios y sus hijos, olvidando todo tipo de responsabilidad social, la corrupción, el logro de objetivos sin identificar a quienes se perjudica. Todo en nombre de la independencia.

Ya que en algunas personas el énfasis que ponen en la independencia es una reacción contra la dependencia (luchan para evitar que otros los controlen, los definan, los usen y los manipulen). Las empresas de Alcohol, tabaco o los comerciantes de coches ocupan el slogan “de la libertad” para promover conductas adictivas. «rompe tus cadenas», «liberarte», “qué nadie te diga que tienes que hacer”, «autoafirmarse» y «vive tu propia vida”.

La independencia de emociones nos da fuerza para actuar; nos libera de depender de las circunstancias y de otras personas. Pero no es la meta final de una vida afectiva.

La vida en este planeta, en el sistema solar y en general en el multiuniverso es interdependiente. El amor es interdependiente, las familias son interdependientes, los negocios son interdependientes, la variedad en los alimentos son interdependencientes, todos los animales de este mundo somos interdependientes.

Las personas interdependientes combinan sus esfuerzos con los esfuerzos de otros para lograr un éxito mayor.

La interdependencia Define a las personas que viven bajo el paradigma del nosotros:

La comunicación, el trabajo de equipo y la cooperación son fruto de la interdependencia.

· Nosotros podemos hacerlo,
· Nosotros podemos cooperar,
· Nosotros podemos combinar nuestros talentos y aptitudes para crear juntos algo más importante.
· Nosotros podemos crecer juntos.

Un ejemplo ilustrativo son los torneos, en ellos, los equipos competidores están integrados por diferentes individuos que suman su características individuales a otros y generan propiedades emergentes únicas del equipo.

Los mejores equipos de trabajo integrados por personas interdependientes:

· SE ASOCIAN PARA GANAR
· APRENDEN Y CRECEN EN COMPAÑÍA DE OTRAS PERSONAS
· APRENDEN DE LAS EXPERIENCIAS DE ASOCIACIÓN.
· SU POSTURA DE NEGOCIACIÓN ES GANAR-GANAR
.· SE RESPONSABILIZAN DE SU PARTICIPACIÓN Y SE COMPROMETEN AL CUMPLIMIENTO DEL MISMO.
· LIDEREAN Y PUEDEN CEDER LA AUTORIDAD A ALGÚN INTEGRANTE DEL EQUIPO
· DELEGAN FUNCIONES Y RESPALDAN LA RESPONSABILIDAD DEL EJERCICIO DE MISMO

Si soy físicamente interdependiente, soy capaz y dependo de mí mismo, pero también comprendo que tú y yo trabajando juntos podemos lograr mucho más de lo que puedo lograr yo solo.

Si soy emocionalmente interdependiente, obtengo dentro de mí mismo una gran sensación de valía, pero también reconozco mi necesidad de amor, de darlo y recibirlo. Si soy intelectualmente interdependiente, comprendo que necesito mis propios pensamientos con los mejores pensamientos de otras personas.

Como persona interdependiente, tengo la oportunidad de compartirme profunda y significativamente con otros y logro el acceso a los amplios recursos y potenciales de otros seres humanos.

La interdependencia es una elección que sólo está al alcance de las personas independientes. Las personas dependientes no pueden optar por ser interdependientes. No tienen el carácter necesario para hacerlo, no son lo bastante dueñas de sí mismas.

Autoevaluación: Ahora es momento que realices una profunda reflexión. Con gran honestidad responde: ¿Qué tan frecuente vives bajo el paradigma TU, YO O NOSOTROS en diferentes circunstancias? Elige de estas declaraciones la frecuencia y coloca en el espacio de respuesta:

Muy frecuentemente / Frecuentemente / En ocasiones / Muy pocas veces